miércoles, 19 de junio de 2013

La tela-araña

            Generalmente, es muy tormentoso romper con todo aquello que te lastima. Pero casi siempre quedan huellas e hilos de difícil fractura.

            Así, limpiar el fondo de mi casa se hizo un tarea ardua. Empecé  por los rincones menos trabajosos y luego por las rendijas más difíciles. Sin embargo, el trabajo me tomó todo el día y me olvidé de las cosas que creí mucho más importantes. No me daba por vencida, seguía limpiando. Para colmo de males, una tela-araña se impuso en mi tarea. Por todo empeño que pusiera para que se rompiera, ella más potente se hacía. Pasaba el trapo una, otra vez y  nada: seguía ahí la sucia tela-araña. Mi cuerpo exhausto aparentaba no poder continuar, pero el espíritu estaba vivo con ganas de seguir limpiando.

            Cuando parecía limpio casi todo, la araña traviesa nuevamente tejió su tela . Yo seguí limpiando. Con la sensación de que ningún bicho travieso me vencería , continué con la con la trabajosa labor de raspar toda huella.

            A la mañana siguiente. me levanté con el sol en la cara. Todo mi cuerpo dolorido de tanto pasar trapo. Me asomé a la rendija de la puerta para ver si el limpiador había matado al bicho (no murió para mi sorpresa). Se me vino una idea –hablar con ella- y le pregunté ¿por qué era tan testaruda?, ¿por qué no se había ido? Y ella me contestó (con cara burlona)

            - Me hacen gracia las ganas con las que pretendés eliminarme. Por eso, me quedé para ver cómo sufrís cada vez que pasas el trapo.

            Así que la araña se aburrió de ver el mismo episodio  todos los días. Ella lo sabía: nunca se iba  a dar por vencida (seguiría refregando una y otra vez). La araña se fue en busca de otro lugar más divertido.

            -Me voy a un lugar donde pueda tejer mi tela tranquilamente, un lugar sin  mujeres como vos.



                Pobrecita, la entiendo. Es muy tormentoso romper con lo que te lastima.

1 comentario: